Durante años, nuestro país estuvo formando a los/as mejores profesionales sanitarios. El problema es que muchos/as profesionales han de emigrar a otros países, en los que consiguen mejores sueldos y condiciones laborales. Esto se ha traducido en una sangrante merma del ratio de sanitarios por habitante en nuestro país.
Por otro lado, quienes acaban de licenciarse se encuentran con pocas posibilidades de ejercer, mientras que sus compañeros/as que sí tienen un trabajo están doblando y triplicando los turnos.